28 de Septiembre del 2018

Preguntas que impulsan la creación

Preguntas que impulsan la creación

Entrevista con Florencia Castagnani, seleccionada para dirigir un nuevo unitario de ciclo Ensayos sobre Interculturalidad.

El cine visto, el cine aprendido, sólo se confirmó como profesión en el momento mismo en que Florencia Castagnani se volcó de lleno a hacer, precisamente, cine. En tercer año de la Escuela Provincial de Cine de Rosario la realizadora le dio forma a La mínima distancia, cortometraje que marcó un punto de quiebre para el destino profesional de la directora nacida en Casilda. “Ya había hecho otras cosas para la Escuela de Cine, pero eran como ejercicios, y en el cortometraje puse mucho de mí. Entonces mientras lo hacía, si bien ya tenía un interés en el cine porque estaba cursando la carrera, me di cuenta que era definitivamente eso”, recuerda Castagnani, que por esa época tuvo un encuentro sustancial con el crítico y docente Emilio Toibero, que se convirtió en un faro de descubrimiento del séptimo arte: “Ahí se confirmó que verdaderamente quería hacer eso, que quería tener un vínculo con el cine, mientras hacía el cortometraje y mientras lo conocía a Emilio, que me mostraba películas, me hablaba y me abrió la cabeza”.

- Se entiende que hay una diferencia entre el hecho de empezar a estudiar cine y el momento en que confirmaste que eso era lo que querías hacer. ¿Qué te había llevado a entrar a la Escuela de Cine?

- Cuando empecé a estudiar no es que la tenía clara o estaba muy definida. Había empezado Antropología, Fotografía, antes de llegar a la Escuela de Cine. Habré hecho medio año de Antropología, seguí todo un año Fotografía, estaba rumbeada pero tampoco muy segura. Me acuerdo cómo lo viví, me gustaban cosas pero tenía que explorar si era por ahí por donde quería ir. Obviamente me gustaban un montón de películas, quería ver, quería saber. Después no me gustaron para nada las películas que me habían gustado previamente (risas). Tenía un interés por la imagen, por las Humanidades. Después estudié Letras, que terminé. Cuando llegué al final de la carrera, que me había encantado, me di cuenta que tampoco quería dedicarme a eso. Se fueron superponiendo un poco las cosas hasta que entendí exactamente qué es lo que quería, por dónde iba.

Llegó entonces el citado momento de gestación de La mínima distancia y los encuentros con el recordado crítico y docente, que le permitieron un acercamiento a autores diversos, que la influyeron aún cuando eso no se refleja directamente en su obra. Así lo entiende Castagnani: “Me cuesta relacionar otros autores, cosas que me gustan, con lo que yo hago. Lo que Emilio me dio fue una visión del cine, del mundo, que incluye a toda la historia del cine. Incluso hice un curso sobre historia del cine, fue una apertura total de cabeza. Creo que Emilio fue como el responsable de que por ahí esté tratando de hacer esto”.

Para Castagnani, la creación de La mínima distancia significó además el inicio de un camino al que retornaría a lo largo del tiempo. Primero, con el mediometraje La ínfima distancia. Algunos años después, con su primer largometraje: La infinita distancia, estrenado en 2011. Aquel primer paso marcaría el rumbo para cada una de esas nuevas obras. “Fue tan importante La mínima distancia que me quedaron ideas que después se fueron transformando, que fueron creciendo –explica--. Hubo como una semilla que me fue llevando a otras cosas. Quedaron ideas que fueron surgiendo de aquel cortometraje, por eso me parece que fue tan importante, por lo que a mí me disparó. Y sigue pasando el tiempo y ahora estoy pensando cosas que tengo hace un montón pero que todavía no tengo desarrolladas. Siento que me llevan tiempo las cosas. Pero el tiempo pasa rápido, y en el medio viví, hice otras producciones, tuve hijos, tenés que trabajar. De golpe parece que pasó un montón de tiempo, pero uno no lo vive tan así. Y uno no está corriendo detrás de filmar en tal época, de que no pase tanto tiempo. No estoy apremiada, me doy los tiempos, dejo fluir. Cada cosa tiene su tiempo de elaboración. Y de producción, también: cuando sabés lo que querés filmar, hasta que lográs llegar a eso es un camino. Y dejo que ocurra según las necesidades”.

A lo largo de este tiempo, la mirada autoral de Castagnani se impregnó también en proyectos desarrollados para Señal Santa Fe, tanto como camarógrafa (La canción del lugar, Color natal) como desde el rol de dirección en Un aire a vos. “Son los tipos de trabajos donde también me involucro. Son proyectos con determinadas condiciones, en tiempo acotado, con cuestiones propias de un trabajo, pero con los que me comprometo, trabajando desde un lugar como realizadora, proponiendo cosas mías. Me cuesta hablar de un marco autoral, porque me cuesta ver mis marcas, que no sé si las tengo. Pero estoy buscando eso, a los trabajos trato de no tomarlos sólo como una obligación, sino buscando una mirada, una perspectiva. Estos son los trabajos más gratificantes, donde se pueden combinar mi mirada como realizadora en un trabajo en el que encuentro afinidades”, analiza.

En esa misma línea, Castagnani ya se puso al frente de la gestación de uno de los nuevos capítulos de Ensayos sobre Interculturalidad, ciclo con el que ya estuvo vinculada al desempeñarse como montajista de Los Movimientos y Los Transmisores, sus dos primeros capítulos. A partir de la convocatoria a realizadoras y realizadores para llevar a cabo la dirección de dos nuevos capítulos, Castagnani fue seleccionada para llevar a cabo la dirección de uno de los largometrajes documentales. “Al haber hecho el montaje, manejaba las ideas que traían. Eso me dio una perspectiva. Después me pareció que podía ser enriquecedor para mí. Ya está siendo enriquecedor, por el tipo de preguntas que se me plantean”, explica.

“Todavía no fuimos a grabar pero ya estoy pensando cómo hacerlo, metiéndonos a veces en lugares incómodos, de no saber cómo hacer las cosas –agrega–. Esos disparadores te llevan a lugares que uno no sabe exactamente cómo resolver. Es fructífero, me parecen muy potentes las cosas que van surgiendo, las preguntas. Estamos en ese proceso. Es enriquecedor esto que está pasando, pensar cinematográficamente ciertas historias, ciertos temas. Hay que encontrar la forma de que aparezcan a la luz, porque no está todo dado de antemano. Estamos buceando para ver cómo exponemos determinadas preguntas”.

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