22 de Septiembre del 2018

A la búsqueda  de la sorpresa

A la búsqueda de la sorpresa

Entrevista a Gastón Del Porto, director de uno de los nuevos capítulos del ciclo Ensayos sobre Interculturalidad.

Desde la pantalla blanco y negro del televisor de sus abuelos, Gastón Del Porto comenzó a absorber historias que terminarían marcando su futuro. Ya fanático del dibujo, el niño entraba en contacto con imágenes que lo atravesarían. “Teníamos muchas horas con mis abuelos, me acuerdo que veíamos películas de cine argentino y también los episodios de Narciso Ibáñez Menta. Eran de un terror medio bizarro visto desde ahora, pero para mí era increíble ver eso y compartirlo con mi abuelo, con 4 o 5 años”, recuerda Del Porto, realizador audiovisual con un vasto recorrido que tendrá a su cargo la dirección de uno de los dos nuevos capítulos del ciclo Ensayos sobre Interculturalidad, de Señal Santa Fe.

En tiempos donde el acceso a obras audiovisuales sólo estaba asociado a las salas cinematográficas o a la televisión abierta, gracias a la que descubrió el terror y el ciencia ficción con series como Viaje a lo inesperado o la programación de la Trasnoche Kenia Sharp, un joven Del Porto comenzaba a perfilar su destino profesional: “Uno crece y empieza a elegir un poco. Siempre me gustó el terror y ahí empezó un poco mi amor por el cine. Era un pibe inquieto, que estaba queriendo ver qué podía ver, pero no llegaba mucho para ver a Santa Fe, había pocos canales y no había llegado el video”.

Cuando terminó la escuela secundaria, ya en la década del 90, Del Porto estuvo a punto de iniciar la carrera de cine en Buenos Aires, aunque finalmente optó por una alternativa tangencial: formarse en publicidad en su propia ciudad. “Me gustaba mucho el hecho de pensar pequeñas historias –relata el realizador santafesino--. Si bien no estaba haciendo películas, sí trataba de encontrar historias para vender un producto. Esa fue la idea, estudiar toda la parte creativa de un spot publicitario. Ahí lo conocí a mi amigo Alejandro Carreras, que había estudiado cine en Rosario y estaba incursionando en publicidad, y empezamos a hacer cortometrajes por nuestra cuenta. Por ahí con personajes que nos cruzábamos por la calle, porque nos gustaba el rostro, o cómo caminaba, y ahí empezaba una historia. Pero tampoco podíamos mostrar mucho, porque Internet era muy reciente y no había concursos”.

El vasto abanico de posibilidades que significó la irrupción del universo web les brindó la posibilidad de que su cortometraje Una diva del cine mudo resultara ganador, por decisión del jurado, de un concurso nacional donde el público emitía sus votaciones vía internet. Empezaba así un camino de reconocimientos que derivaría en la concreción de diversos proyectos. Entre ellos Infrarrojo, su primer trabajo junto a Juan Pablo Arroyo, que marcó un hito para la televisión santafesina, primero desde su emisión en Cable & Diario y luego por la pantalla abierta de Canal 13.

Infrarrojo surge por la necesidad de hacer algo diferente –remarca Del Porto--. Seguía con esa célula inicial nuestra de hacer cine con la gente en la calle, con lo que teníamos a mano. Salíamos a buscar las entrevistas con una cámara, caminando por la calle. El programa lo permitía, porque hablaba de esas personas que están invisibilizadas por la sociedad. Que están en la noche y no se ven a simple vista. O, mejor dicho, que no se quieren ver”.

Ese proyecto rompió con diversos moldes. Por un lado, poniendo en pantalla a esas personas que escapaban de la mirada cotidiana de los santafesinos. Por otro, apostando a una estética cinematográfica, de autor, alejada de los códigos propios de la televisión o el cine comercial. “Un poco era esa necesidad de hacer algo diferente a lo que se estaba haciendo en Santa Fe. Pero todavía estaba lejos la Ley de Medios, así que nos cobraban muchísimo para que el programa estuviera al aire, y eso terminó con Infrarrojo y con nuestras ganas de seguir haciendo televisión acá”.

Sin embargo, el final de Infrarrojo se solapó con la creación de Manekineko largometraje dirigido por el trío Arroyo-Carreras-Del Porto que resultó ganador del programa estímulo Espacio Santafesino. “Cuando uno va tomando más confianza, a medida que te van reconociendo en algún festival o concurso, te van incentivando a seguir. La posibilidad de presentarnos a Espacio Santafesino fue algo maravilloso para nosotros, que teníamos la posibilidad de tener un premio estímulo para hacer algo”, sintetiza Del Porto, que junto a sus compañeros de equipo pronto volvieron a ponerse al frente de un proyecto novedoso: Mi Propia Peli. Una experiencia que sigue resultando significativa para Del Porto: “Lo primero que rescato de Mi Propia Peli es el hecho de no ser conscientes de lo que habíamos generado. Por ahí ver a esos chicos mirar su película en una pantalla grande, en el cine, poder subirla a Youtube para que la vean sus amigos y familiares... la emoción que tenían al mostrar su trabajo no puedo describirla con palabras. Realmente fue maravilloso, fue una experiencia muy enriquecedora, alentadora. Me quedé con muchas ganas de seguir con ese proyecto, sobre todo con los barrios más humildes, con los chicos que más nos pedían atención. Y que no nos fuéramos: ellos dicen 'siempre nos prometen cosas y se van, nos gustaría que ustedes no se vayan'. Siempre está la idea de poder hacer como un regreso de Mi Propia Peli".

Después de co-dirigir la miniserie policial ¿Quién mató al Bebe Uriarte? (inspirada en una novela de Rogelio Alaniz, adaptada por Marcelo Figueras y Martiniano Cardoso, protagonizada por Federico Luppi y Miguel Angel Solá, y emitida en diversas ocasiones por la Televisión Pública), Del Porto siguió alimentando su constante búsquedas de historias. Así, y junto a Baltasar Albrecht, le dieron forma a La noche del viajante (proyecto de largometraje que en 2017 resultó ganador del concurso federal Raymundo Gleyzer) y a la miniserie El caníbal, pendiente de estreno.

Por estos días, en tanto, Del Porto se encuentra abocado a la preproducción de uno de los nuevos capítulos del ciclo Ensayos sobre Interculturalidad. Un largometraje documental que se desarrollará en la localidad de San Jorge, y sobre el que anticipa: “Creo que el desafío en este documental que estamos prontos a salir a rodar tiene que ver con historias de diferentes etnias que se entrecruzan y conviven. Creemos que el audiovisual tiene que poner en evidencia y visibilizar toda la diversidad cultural. En este caso sin imposiciones, donde creo que la igualdad y el respeto están por sobre todas las cosas. Por eso creo que es un lindo desafío atravesar este episodio”.

Cortometrajes, ficción, animación, series y unitarios van nutriendo a la filmografía de Gastón Del Porto, que el año pasado también se permitió la posibilidad de conducir un proyecto escénico que, bajo el título de Transmuteiyon, resultó ganador de “El Cuerpo Todo”, concurso impulsado por la Secretaría de Cultura de la Universidad Nacional del Litoral. “Nunca me quedo en una manera de cómo contar lo que quiero expresar. Es un desafío permanente, constante, que se me presenta. En este caso, lo de Transmuteiyon surgió porque me llamaron unos amigos, él músico y su mujer bailarina, y entre los tres comenzamos a bocetar lo que sería esa obra, que a la gente le gustó ver. La característica era que no debía ser en un escenario sino en las calles, de modo más urbano, y poder abordar, increpar, al peatón o al ciudadano. Era como una irrupción en la vida cotidiana de un barrio, de un lugar, y ver las reacciones que se generaban”, explica Del Porto, que concluye: “Con el largometraje sobre Interculturalidad la idea un poco es poder generar eso, sorprender, tanto al espectador como a los mismos protagonistas”.

Compartir