15 de Abril del 2019

De lluvia y oportunidades

De lluvia y oportunidades

Relatos breves sobre la grabación de Nonot Llalcaipí. De cómo fue la experiencia en la comunidad Mocoví de Campo El 94 de Colonia Durán.

(Por Vanina Cánepa) Desde adentro del bar de Romang, mientras cenamos, miramos por la ventana cómo cae la lluvia. Pesada, gruesa, sobre todo continua. El pronóstico lo anticipaba, una noche de lluvia justo en la mitad del rodaje.

Si no para pronto, lo sabemos, mañana será una jornada perdida. No podremos atravesar los 50 kilómetros de tierra que nos separan de la comunidad mocoví, no podremos llegar tampoco a la escuela intercultural bilingüe. No hay plan B. Todo el rodaje sucede allá y la mayoría, al aire libre.  

Nos empeñamos en averiguar cuánto está lloviendo en cada tramo del camino. Lo hacemos durante la noche. A la mañana, cuando ya no llueve, volvemos a preguntar qué cantidad de agua cayó. Preguntamos en San Roque, en el Paraje 94, en Margarita. Quizás el camino no esté tan blando. Confiamos en que vamos a entrar o queremos confiar. Insistimos con tozudez supina.

Puede parecer que el camino está bueno, nos dicen, pero de repente el barro te engaña y el auto se te va. En la traffic es más complicado, seguro patina o se queda encajada. Si mañana mejora, van a poder entrar. Todo eso nos dicen y nosotros escuchamos. Al fin y al cabo, aunque hayamos ido muchas veces a Romang, al Paraje, seguimos siendo extranjeros. Ya está. La jornada está perdida. Eso es lo que creemos hoy.

Lo que todavía no conocemos son las posibilidades que este contratiempo nos abre. En el documental, afortunadamente, siempre hay margen para el descubrimiento.

 

 

Imagen: Sofía Aldasoro

Rodaje del ciclo Ensayo sobre Interculturalidad - Capítulo 3

Comunidad Mocoví Llalec Lava - Campo El 94 (Colonia Durán)

 

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